Segundo Domingo de Cuaresma
Como los discípulos, también nosotros necesitamos la luz de Dios, que nos hace ver las cosas de otra manera; nos atrae, nos despierta, reaviva el deseo y la fuerza de rezar, de mirar dentro de nosotros y dedicar tiempo a los demás. Evangelio de Hoy (Lc 9,28-36) Papa Francisco.

